El Arte de la Paz...

Actualizado: 22 de ene de 2020


El Arte de La Paz de O'Sensei

1. El Arte de la Paz comienza contigo. Trabaja sobre ti mismo y sobre la tarea que hayas seleccionado en el Arte de la Paz. Cada uno tiene un espíritu que puede ser refinado, un cuerpo que puede ser entrenado de alguna manera, y un camino adecuado a seguir. Estás aquí con el solo propósito de entender y darte cuenta de tu divinidad interna y de manifestar tu iluminación innata. Promueve la Paz en tu propia vida, y entonces aplica el Arte a todo lo que surja en tu camino.

2. Uno no necesita edificios, ni dinero, ni poder, ni estatus, para practicar el Arte de la Paz. El Cielo está en el mismo lugar donde te encuentras, y ese es el lugar para entrenarse.

3. Todas las cosas, materiales y espirituales, se originan de una sola causa y están relacionadas como si fueran una sola familia. El pasado, presente y futuro, están todos contenidos en la fuerza de la vida. El Universo surgió y se desarrolló de un principio, y nosotros evolucionamos a través de un proceso óptimo de unificación y armonización.

4. El Arte de la Paz es la medicina para el mundo enfermo. Hay maldad y desorden en el mundo porque las personas han olvidado que todas las cosas emanan de un solo principio.

Regresemos a ese principio y dejemos detrás todos los pensamientos centrados en uno mismo, los deseos triviales y el enojo. Aquellos que no están encaprichados en nada lo poseen todo.

5. Si no te has unido al verdadero vacío, nunca entenderás el Arte de la Paz.

6. El Arte de la Paz funciona dondequiera en la Tierra, en regiones que van desde el espacio vasto e infinito hasta las más diminutas plantas y animales. La fuerza de la vida es toda penetrante y su pujanza es ilimitable. El Arte de la Paz nos capacita a percibir y conectarnos con esa tremenda reserva de energía universal.

7. Ocho fuerzas sostienen la creación: El movimiento y la quietud, La solidificación y la fluidez, La expansión y la contracción, La unificación y la división.

8. La Vida es crecimiento. Si dejamos de crecer, técnica y espiritualmente, es como si estuviéramos muertos. El Arte de la Paz es una celebración de la unión del Cielo, la Tierra y la Humanidad. Es todo lo que es verdad, bondad y belleza.

9. Ahora y siempre, es necesario retirarse a sí mismo entre las montañas profundas y los valles escondidos para reintegrar la unión al origen de la vida. Aspira y déjate elevar hasta el final del Universo; expira y trae de vuelta el cosmos contigo. Después, aspira toda la fertilidad y la vitalidad de la Tierra. Finalmente, une la respiración del Cielo y la de la Tierra con la tuya propia, llegando a ser la Respiración de la Vida misma.

10. Todos los principios del Cielo y de la Tierra viven dentro de ti. La vida misma es la verdad, y esto nunca cambiará. Todo en el cielo y la tierra respira. La respiración es la cuerda que ata la Creación. Cuando las incontables variaciones de la respiración universal pueden ser sentidas, las técnicas individuales del Arte de la Paz nacen.

11. Considera el flujo y reflujo de la marea. Cuando las olas rompen en la costa, ellas se encrespan y caen, creando un sonido. Tu respiración debe seguir el mismo patrón, absorbiendo el Universo entero en tu vientre con cada inhalación. Conoce que todos tenemos acceso a los cuatro tesoros: la energía del sol y la luna, la respiración del Cielo, la respiración de la Tierra y el flujo y reflujo de la marea.

12. Aquellos que practican el Arte de la Paz deben proteger el dominio de la Madre Naturaleza, la divina reflexión de la Creación, y mantenerla fresca y amorosa. El Arte de la Guerra hace nacer la belleza natural. Las técnicas sutiles del Guerrero llegan tan naturalmente como la apariencia de la primavera, el verano, el otoño y el invierno. El Arte del Guerrero no es otro que la vitalidad que sostiene toda la vida.

13. Cuando la vida es victoriosa, hay nacimiento; cuando está impedida o frustrada, hay muerte. Un Guerrero está siempre ocupado de la lucha de la vida y la muerte por la Paz.

14. Contempla los trabajos de este mundo, escucha las palabras del sabio y toma todo lo bueno de ellos para ti mismo. Con esto como tu base, abre tu propia puerta a la verdad. No dejes pasar la verdad que está frente a ti. Estudia cómo las aguas fluyen en las corrientes del valle, suave y libremente entre las rocas. También aprende de los libros sagrados y de las personas sabias. Todo –incluso las montañas, los ríos y los árboles- debe ser tu Maestro.

15. Crea cada día nuevamente a través de cubrirte con el Cielo y la Tierra, de bañarte con la Sabiduría y el Amor, y de colocarte a ti mismo en el corazón de la Madre Naturaleza.

16. No falles en aprender de la voz pura del agua del riachuelo de una montaña que brota continuamente salpicando las rocas.

17. La Paz se origina con el fluido de las cosas, su corazón es como el movimiento del viento y las olas. El Camino es como las venas que circulan a través de nuestros cuerpos, siguiendo el fluido natural de la fuerza de la vida. Si estás preparado en lo más mínimo de la esencia divina. estás muy lejos del Camino.

18. Tu corazón está lleno de semillas fértiles esperando germinar. Al igual que una flor de loto que brota desde el lodo para florecer espléndidamente, la interacción de la respiración cósmica causa que la flor del espíritu florezca y sustente los frutos en este mundo.